no para las próximas elecciones o el próximo mandato...
seamos serios, dejémonos de joder un poco...
cada uno tiene algo que hacer...yo dar clase, vos estudiar, el otro trabajar, todos ser honestos, respetar (pero en serio...aunque me moleste tu idea, aunque nunca la vaya a compartir...respetame!)
escuchemos, opinemos...pensemos!
tengo nenes que adoro, Joaquin y Juani...nenes a los que me gustaría dejarles un mundo mejor, Cami, Nano, Malena...
todos debemos tener alguien por quien, que todo mejore, se vuelve una urgencia...
no pasemos por este mundo siendo inútiles, si hacer nada, si aportar nada...
El 5 de Diciembre de 1810 había mucho que festejar, casi un mes antes, en el territorio de la actual Bolivia las tropas realistas eran vencidas por el ejército del Norte, faltaba mucho para conquistar el altoperu, faltaba mucho para la independencia pero todo se iniciaba…
En Buenos Aires, en una reunión para celebrar ese triunfo, un insolente Atanacio Duarte, borracho y desafiante levantaba su copa y coronaba al presidente de la Junta, jefe de Patricios, como el primer rey y emperador de América, don Cornelio Saavedra… Moreno, secretario de la primera junta, escuchó este brindis. El autor del Plan de operaciones de la representación de los hacendados, el traductor del Contrato social, el estratega, el corazón de la revolución redactó y dos días después publicó el Decreto de supresión de honores que establecía un principio de igualdad entre los miembros del organismo de gobierno del Rio de la Plata…
Ese documento, decía en uno de sus párrafos decía que ningún habitante de Buenos Aires ni ebrio ni dormido debía tener expresiones contra la libertad de su país y esa frase, se volvía toda una definición…
Moreno murió poco después en un barco inglés, rumbo a Europa en una misión diplomática en representación de la junta, pero sus palabras, sus obras, su lucha lo trascendieron, sin duda un hombre de su tiempo, supo ser don Mariano Moreno, temido, amado, admirado, odiado...entonces y aun hoy....(pero yo reniego de la gente que discute con los muertos y no se compromete con su presente...)
ni ebrios ni dormidos...
Qué cosas no deberíamos dejar de hacer hoy ni ebrios ni dormidos para que por fin nuestro país salga adelante? Qué compromisos no deberíamos abandonar? A qué proyectos no deberíamos renunciar ni ebrios ni dormidos para que por fin esta tierra sea lo que soñaron esos hombres de mayo, nuestros grandes hombres de siempre, nuestros padres, nosotros mismos…????
Cuando era chica mi papá me leíael Eternauta… para ser sincera no entendía mucho de que se trataba, hacia un esfuerzo para recordar los personajes, nada más que para que él no pensara que no me interesaba; lo que a mí me gustaba era que a él le gustaba y lo compartía conmigo… después, durante la adolescencia, inundada por un mar de pavadas, me olvidé de esas tardes de lectura.
Cuando empecé el profesorado de historia se inició la tradición de ir a la feria del libro, de recorrer librerías todo el tiempo, con $10 o con un sueldo completo, más que comprar la idea era saber que se publicaba. Tenía un profesor que decía que lo importante es saber todo lo que hay a nuestra disposición para poder que elegir cuando se plantea una necesidad… así, distraída y buscando todo en nada, una tarde me reencontré con una historieta, un trazo, un personaje que me llevaron de golpe a mi niñez… pero lo que encontré superó mi recuerdo.
Se volvió imprescindible, entonces para mí, entender y me puse a buscar, le pedí a mi papá las revistas (todavía las tenía!!) y busque información sobre Héctor Oesterheld y Francisco Solano López, traté de completar las tiras y tuve que completar la historia…
Un hombre que viaja por la eternidad (eso es un Eternauta), pero a la vez un hombre que vivía en Vicente López… acá cerca, un hombre común, con familia, con amigos, un hombre que se juntó con esos amigos una noche y su vida cambió…una nevada que arrasaba con la vida, la búsqueda de los sobrevivientes, la necesidad de salvar a su familia, héroes anónimos que daban su vida por los otros…en un segundo otra vuelta de timón, una nave que lo trasportó a él a una dimensión paralela y quizá a una diferente a su hija y su esposa… y el comienzo de la búsqueda, Juan debe encontrar a Elena y a Martita…el viaje y la historia…
El Eternauta tuvo diferentes etapas, etapas donde fue sólo una historieta, etapas con dibujantes alternativos, etapas donde el compromiso político de Oesterheld se coló en el discurso de Juan Salvo y la denuncia apareció en los trazos del lápiz…
Héctor Oesterheld así como sus cuatros hijas, así como miles de argentinos es un desaparecido, asesinado en algún lugar, en algún momento de 1978, Juan Salvo huérfano de su creador pero sobreviviente, sigue desde tantas ediciones y reediciones de su historia, recorriendo la eternidad.
...ésta es una obra de Piazzolla, homenaje a Hector Oesterheld
Mariano Moreno había nacido en Buenos Aires, era hijo de españoles y vivió en la cabeza del virreinato, en el barrio de San Telmo hasta que a los 21 años partió a Chuquisaca a estudiar.
Cumpliendo la voluntad de su padre primero realizó estudios teológicos, luego estudió derecho.
Sumado a esas lecturas en 1802, Moreno visitó Potosí y quedó profundamente conmovido por el grado de explotación y miseria al que eran sometidos los indígenas en las minas, la realidad se iba acercando más y mas a los autores que tanto lo conmovían.
Ajeno a este mar de ideas, un camafeo era exhibido en una exposición de platería, en la ciudad de Chuquisaca, en el podía verse la imagen de una joven, María Guadalupe Cuenca, de una familia de Charcas, que por la voluntad de sus padres estaba destinada a ingresar a un convento para ser monja, destino que no la hacía feliz…
Cuentan que el joven abogado Moreno vió una tarde ese camafeo y quedo hipnotizado por la belleza de la joven, por intermedio de sus conocidos se puso en contacto con el platero quién le revelo la identidad de la niña de sus sueños, y digo niña porque Guadalupe contaba en ese entonces con apenas 13 años.
Se presentó en la casa de los Cuenca y pidió la mano de Guadalupe.
Hacia fines de mayo de 1804 María Guadalupe Cuenca se convirtió en la Sra. de Moreno, y la joven pareja se traslado a Buenos Aires, con un bebe de pocos meses.
La política, el periódico “La Gaceta”, su familia…Moreno asumía con la misma pasión todo lo que emprendía.
Eran años de compromiso y entrega, de lealtades y lucha pero también de ambiciones desmedidas e intrigas. En medio de las tensiones de la primera junta Moreno fue enviado en una misión diplomática a Londres, donde, como ya es sabido, jamás llegó.
Enero de 1811 fue la última vez que Guadalupe y Moreno se vieron, el dejo en Buenos Aires a su amor, un niño de pocos años y sus sueños de independencia…y murió camino a Londres.
Sin saber el terrible destino de su esposo Guadalupe seguía escribiéndole, esas cartas muestran un profundo conocimiento de la vida política del Río de la Plata, esa niña del camafeo se había convertido en una mujer y una compañera que había entendido la excepcionalidad del momento que viva y el lugar que ocupaba. Fue una mujer que supo estar a la altura de las circunstancias, de la que Moreno seguramente estaba profundamente orgulloso.
Sus historia de amor duro poco más de 7 años, sin embargo fue un amor como pocos, un amor de esos que cambian la historia.
No se habían visto nunca así cara a cara, sin embargo estaban destinados a encontrarse... habían tenido paciencia, habían sido malqueridos, maltratados y a pesar de eso habían seguido esperando ese amor que salva, que hace creer que la vida tiene sentido...
Ella tenía cerca de 25 años y él muchos más, ella tenía una historia de abandono, violencia y desprecio que le pesaba en el corazón, él había nacido en los arrabales, mezcla de aborigen, criollo e inmigrante, gaucho y porteño, un poco compadrito, un poco inocente, un poco chucaro...
Su encuentro no fue producto de la casualidad, su encuentro fue producto del destino, desde la desgracia de San Juan en el 44, ella se hizo más conocida, su vida se volvió más publica y entonces él la reconoció…parecía que la esperaba desde siempre, que tanta exclusión se aliviaba con un abrazo suyo…y así de a poco se fueron conociendo...y así de a poco se fueron enamorando…
Ella reconoció en miles de miradas su propia historia, sus propios sueños, y él sintió que le hablaban, por fin, de igual a igual...
Como si conociera su destino ella le dedicó días y noches, rabiosamente, sin descanso, como si tuviera miedo que el tiempo no le alcanzara para reparar tanta cosa injusta, ocho años de su vida, sus últimos ocho años fueron para Perón y para él… y entonces, el pueblo, le devolvió ese amor multiplicado por mil, y la hizo eterna...